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1006 Navy Chair

La silla Navy de 1944, fabricada a mano con 80 % de aluminio reciclado en Hanover, Pensilvania.

Dimensions

395 × 865 × 495 mm

Asiento / Notas

Source: product page text — 1006 Navy Chair, Hand Brushed (SKU 1006) — published as W 39.5 × D 49.5 × H 86.5 cm

Año

1944

Origen

United States

Materiales
Aluminio reciclado (80 %)
Acabados
Cepillado a mano (anodizado transparente)Pulido a mano
Colores
Aluminio cepilladoAluminio pulido
Página oficial

Descripción

Descripción general

La silla 1006 Navy Chair® fue creada en 1944 para la Armada de los Estados Unidos. Según Emeco, la Armada quería una silla ligera, no corrosiva, resistente al fuego y capaz de soportar la vida a bordo de buques de guerra y submarinos. Emeco sigue fabricándola a mano en su fábrica de Hanover, Pensilvania; su página la incluye entre las sillas para exterior. La versión estándar es de aluminio cepillado a mano, y también se ofrece un acabado pulido a mano.

Construcción

El material es aluminio reciclado al 80 %, cepillado a mano (anodizado transparente). Emeco explica que los artesanos conforman, sueldan, pulen, tratan térmicamente, cepillan a mano y anodizan el aluminio reciclado en el proceso de 77 pasos que Dinges desarrolló junto con expertos de Alcoa. Las bases son de plástico TPU, con deslizadores opcionales para suelos duros y moquetas, y la página ofrece un cojín de asiento opcional.

Especificaciones

  • An 39.5 × Pr 49.5 × Al 86.5 cm (15.5" × 19.5" × 34")
  • Asiento: An 39.5 × Pr 38 cm, altura del asiento 45.5 cm
  • Peso: 3 kg (7 lb)
  • Resistencia y estabilidad: ANSI/BIFMA X5.1
  • Huella de carbono: 14.88 kg CO2e

Historia

Diseñada para la Armada de los Estados Unidos

El relato de Emeco indica que la Armada de los Estados Unidos encargó una silla en plena Segunda Guerra Mundial. Wilton C. Dinges, fundador de Emeco en la década de 1940 en Hanover, Pensilvania, eligió el aluminio porque es ligero, no corrosivo, resistente al fuego y no magnético, para no interferir con los instrumentos de a bordo. Junto con expertos de Alcoa desarrolló un proceso de 77 pasos que convierte la chatarra de aluminio, una necesidad en tiempos de guerra, en sillas de una resistencia extraordinaria. Emeco cuenta cómo Dinges demostró su tesis arrojando una silla por la ventana de una habitación de hotel en Chicago; la silla, intacta, selló el contrato.

Orgullosamente sin cambios desde 1944

Emeco afirma que la silla tenía un ciclo de vida estimado de 150 años y superó con creces las especificaciones de la Armada. La compañía la describe como una silla humilde pero orgullosa de cuatro patas, con una rica herencia, que sigue fabricándose con el mismo proceso de 77 pasos: «Orgullosamente sin cambios desde 1944».

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